Saltar al contenido.

Matriz visual

Desde sus comienzos, el trabajo de Elizabeth Diller y Ricardo Scofidio ha desarrollado una estrategia compositiva que indaga la fusión de la arquitectura con otras prácticas artísticas, estableciendo complejas relaciones entre la naturaleza humana y los medios artificiales.

Sus obras exploran la percepción sobre un campo visual alterado mediante la incorporación de dispositivos audiovisuales, tanto en sus escenografías teatrales como en su arquitectura. En un contexto donde la profusión de símbolos y superficies dominaban el debate posmoderno, esta acción interdisciplinaria permitió a DS+R eludir muchas de las batallas sobre temas de “historia” y “teoría” que plagaron la arquitectura de la década de 1980 y 1990 (1).

Esta matriz es la que promueve el diseño de la Slow House. Esta vivienda, ubicada frente al mar de Long Island, exalta como idea germinal la experiencia de confrontar la visión natural y la artificial.

La casa es, en esencia, un recorrido de treinta metros entre dos muros curvos, que en su inicio están separados a un metro y medio y se alejan entre sí a medida que se acercan al mar. El frente de la vivienda es la puerta pivotante de ingreso a la casa. El vestíbulo ofrece dos opciones: a la izquierda un pasillo que conduce a las habitaciones, definidas por módulos iguales siguiendo el radio de curvatura; a la derecha una escalera conduce a la sala principal.

La curvatura del muro altera la línea de visión, que dobla y se expande a medida que se avanza en el recorrido. Como remate, el ventanal entre ambos tabiques permite una visión franca de la naturaleza.

La experiencia de contemplación desde el interior es alterada por un dispositivo tecnológico. Por fuera, una pantalla transmite imágenes del mar captadas por una cámara montada sobre una columna en un ángulo de la casa. La visión real es confrontada con la pantalla, que puede trasmitir una imagen del mismo paisaje en un diferente del día.

La vista electrónica es operable; la cámara puede desplazarse o acercarse por control remoto. Cuando se graba, la vista se puede diferir, se reproduce el día por la noche. La vista compuesta formada por la imagen de pantalla frente a la ventana, siempre está fuera de registro, lo que colapsa la oposición entre lo auténtico y lo mediado.(2)

Este cotejo es determinante en la experiencia visual de la casa, al confrontar de manera simultánea la visión de un mismo espacio en dos tiempos diferentes.

El propietario suspendió la realización de la obra después de haber terminado los cimientos. Sin embargo, la experiencia visual fue recreada en una instalación multimedia denominada “The Desiring Eye” montada en 1992 en la Gallery Ma de Tokio, donde 24 pantallas reproducen la historia de la casa.

©Marcelo Gardinetti, 2018

Referencias:

  1. FOSTER, H. (2011). El complejo arte-arquitectura. Madrid: Turner Publicaciones S.L.
  2. Slow House. Memoria de los autores. http://www.dsrny.com

 

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: